
En el día a día de cualquier gabinete de prensa, no todas las notas parten de cero. Aunque cada historia tiene su enfoque, lo cierto es que la mayoría de comunicados responden a estructuras reconocibles. Conocer estos modelos puede agilizar el trabajo y ayuda a afinar el mensaje según lo que realmente interesa a los medios.
Estos son cuatro de los formatos más habituales:
1. Comunicado de lanzamiento
Es probablemente el más reconocible. Se utiliza para presentar algo nuevo: un producto, un servicio, una marca o incluso una iniciativa. Su clave está en responder rápidamente a la pregunta “¿por qué debería importarle esto al lector ahora?”. Más allá de describir lo que se lanza, los medios valoran el contexto: qué problema resuelve, qué tendencia aborda o qué lo diferencia de lo que ya existe. Aquí funciona especialmente bien apoyarse en datos, comparativas o insights de mercado que refuercen la relevancia.
2. Comunicado corporativo o de resultados
Muy habitual en empresas con recorrido, este tipo de nota pone el foco en cifras: facturación, crecimiento, expansión, hitos… El riesgo es que suene demasiado promocional o interno. Por eso, desde hace tiempo, los manuales de comunicación recomiendan acompañar los datos con lectura sectorial. Es decir, no quedarse en “hemos crecido un X%”, sino explicar qué significa ese crecimiento en el contexto del mercado. Cuando se hace bien, este tipo de comunicado puede interesar tanto a medios económicos como generalistas.
3. Comunicado de posicionamiento o tribuna
Aquí la empresa no anuncia algo nuevo, sino que toma la palabra sobre un tema de actualidad. Puede ser un cambio regulatorio, una tendencia o una situación de contexto (económica, social, tecnológica…). Suele ir firmado por un portavoz y funciona como una tribuna. Es un formato especialmente útil para construir autoridad y generar relaciones con periodistas, siempre que el contenido aporte análisis real y no se limite a un discurso corporativo. Cuanto más claro y útil sea el enfoque, más posibilidades tendrá de encajar en medios.
4. Comunicado de caso o historia
Cada vez más presente, este modelo se centra en contar una historia concreta: un proyecto, un cliente, un caso de éxito o una situación singular. Frente a los otros formatos más informativos, aquí el gancho está en lo narrativo. Los medios valoran más este tipo de contenidos cuando tienen un componente humano, diferencial o visual. Bien planteado, puede funcionar tanto en secciones de negocio como en consumo o lifestyle, dependiendo del enfoque.
En la práctica, estos cuatro modelos no son compartimentos separados. Muchas notas combinan elementos de varios: un lanzamiento con datos de mercado, una tribuna apoyada en un caso real… Pero tener claras estas estructuras de base permite tomar mejores decisiones desde el principio.


