EJEMPLOS DE COMUNICACIÓN PASIVA: ¿CÓMO INFLUYE EN LAS ORGANIZACIONES?

Comunicación pasiva ejemplos

En el día a día de las personas y de las empresas, la forma en la que nos comunicamos tiene un impacto directo en nuestras relaciones, en la toma de decisiones y en la percepción que los demás tienen de nosotros. Uno de los estilos más habituales, y a menudo menos detectados, es la comunicación pasiva. Identificarla y saber gestionarla es clave tanto a nivel personal como corporativo.

La comunicación pasiva se caracteriza por la dificultad para expresar opiniones, necesidades o desacuerdos de forma clara y directa. Quien se comunica de manera pasiva tiende a evitar el conflicto y, en muchas ocasiones, termina cediendo incluso cuando algo no le convence, algo que en las empresas puede provocar consecuencias como un mal ambiente laboral o falta de alineación de objetivos en el equipo.

Ejemplos comunes de comunicación pasiva

Para entender mejor este estilo, conviene observar algunos ejemplos de comunicación pasiva muy habituales:

  • Aceptar una propuesta laboral o un enfoque de campaña aunque no se esté de acuerdo.
  • No expresar una opinión en una reunión por miedo a parecer poco experto o a generar debate.
  • Responder con silencios prolongados o evasivas ante un problema, en lugar de abordarlo directamente.
  • Usar mensajes ambiguos o excesivamente suaves para evitar marcar una postura clara.

Estos comportamientos, aunque parecen inofensivos, pueden generar frustración interna, falta de liderazgo y mensajes poco coherentes, algo especialmente delicado en entornos profesionales y empresariales.

El impacto de la comunicación pasiva en marcas y empresas

En el ámbito corporativo, la comunicación pasiva puede afectar tanto a equipos internos como a la imagen externa de la marca. Una empresa en la que no se define bien el discurso, que evita posicionarse o que comunica sin convicción, corre el riesgo de parecer poco auténtica o irrelevante para su público.

Aquí es donde entra en juego el valor estratégico de una agencia de comunicación. Nuestro trabajo se centra en ayudar a las marcas a encontrar su voz, construir mensajes claros y coherentes, y pasar de una comunicación pasiva a una comunicación consciente y bien planteada.

Desde una agencia, podemos detectar señales de comunicación pasiva tanto en los equipos de trabajo de la empresa como en discursos, notas de prensa, mensajes institucionales o redes sociales, y transformarlas en mensajes alineados con los objetivos de la marca. Esto implica trabajar el tono, la narrativa, el posicionamiento y la seguridad con la que se transmite cada idea.

Identificar si tenemos a nuestro alrededor casos de comunicación pasiva o, incluso, si nosotros mismos la utilizamos en ocasiones, es el primer paso para evolucionar hacia una estrategia más efectiva. Porque comunicar no es solo decir algo: es hacerlo con intención, claridad y propósito.

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